viernes, 7 de agosto de 2009

El Dossier de las Dianas: Los cánones de Andrei Arshavin

Hoy estrenamos una nueva sección: El Dossier de las Dianas. Aquí revisaremos detalle a detalle, con lupa y escrutinio cada uno de los goles que vayan de boca en boca. A la sazón, comenzamos con un gol diferente a los comúnmente denominados “golazos”…

En ningún diccionario puede encontrarse una definición adecuada que exige el paladar suculento del hincha panbolero. Vamos, ni siquiera el del recinto rector de nuestra lengua española, mejor conocida como la Real Academia Española.

La concepción del vocablo “gol” difiere según el individuo. Para algunos, debe ser sinónimo de alguna acrobacia (sea una chilena, tijera, rabona, palomita, taconazo, etc) espectacular, para otros es análogo a alguna jugada colectiva donde los once son partícipes de manera directa –con alguna pared, triangulación o pase al hueco– o indirecta –un desmarque, un pique en falso–. Para los sencillos, con que el balón termine anidado en la escuadra de los 90º vale. Los culinarios refieren a otra noción familiarizada con la primera: el celebérrimo “contexto”. Es decir, el conjunto de circunstancias en que se produce el suceso.

Bajo el marco de la Emirates Cup, en el duelo que confrontaba al Arsenal versus Atlético Madrid, Andrei Arshavin se encargó de recetarnos una lección del volumen “Golazos que no figuran en el léxico futbolístico I”. Luego de un final trepidante de partido en el que ambos equipos reservaron las anotaciones para la parte complementaria, el cronómetro marcó el 89´ y luego de una pifia garrafal en la zona baja del Atleti (se pusieron a chutar cabecitas, cual match de voleibol), “El duende” aprovechó su celeridad para rubricar el regalo que le endosó el cuadro colchonero.

Pero no fue cualquier definición. En teoría se ve fácil, pero la praxis encuentra sutileza y dificultad en su ejecución.

“Ché pero mirá fue en la Emirates, eso no es nada comparada a la volea de Zidane contra el Leverkusen; era la final de la Champions League. ¿Qué comparás entre una y otra?” susurra un individuo. “¡Pará, pará boludo! He ahí la cuestión. ¿Cuánta parcela generosa de futbolistas no piensa igual que vos? ¡La Emirates, vale pues para qué me arriesgo, al fin y al cabo es un vil amistoso de pretemporada! Y Arsha hizo lo contrario a todos” dispara otro sujeto.

Y precisamente, esa ideología transforma un simple gol en una belleza de arte. Más aún, si se regatea al portero y la de gajos parece salir por la línea de meta. Todavía más si se tiene la convicción plena, la entereza física y la disposición de hacer un sprint en corto y rematar con la parte interna a segundo poste… sin ángulo de gol.

Eso, señores, se llama “hambre de gol” en su estado de gracia.

¿Quieres comprobarlo? Pincha aquí: http://www.youtube.com/watch?v=J3Te_m7nP5Q

¿Recuerdas goles parecidos que sean sinónimo de garra y sacrificio antes que espectáculo?

Reportaje: David Beckham, “Spice Boy” y su otro yo



LOS ÁNGELES, EE.UU.- Para nadie es un secreto a voces que David Beckham vive un calvario en el Galaxy. Su retorno a los Estados Unidos no ha sido el statu quo que se esperaba. Don David ha mostrado una faceta desconocida por muchos hasta ahora. Todos conocemos al futbolista o al mediático; el que apareció en escena recientemente no es del todo conocido…

Todo mundo conoce a David Beckham. El futbolista. El excelente cobrador de tiros libres. El de las combas al ángulo. El de los pases milimétricos. El de los centros con efecto a favor del atacante. El que corre por todo el campo como un chaval de 20 años. Sin duda alguna, los hooligans del Manchester United lo idolatran, ya que formó parte de aquel histórico equipo que consiguió el trébol (Liga inglesa, Champions League y Copa FA). Sin titubearlo, la parcialidad merengue le agradece mucho su entrega y sudor por los colores blancos, además de auxiliar al Real Madrid a conquistar una Supercopa de España y la liga 2006/2007 con la que se fragmentó una sequía de cuatro años sin galardones…

Tanto los tabloides británicos, como los paparazzos y la farándula de Hollywood tratan al “Spice Boy”. El fenómeno social, publicitario y mediático. El que aparece en las tapas de los diarios amarillistas. El que es tema habitual de conversación en la prensa rosa. El sex symbol protagonista de campañas publicitarias del rastrillo más famoso del mundo o de un emporio de vestimenta italiana. El Don Juan por el que suspira una generosa cantidad de féminas alrededor del orbe. El esposo de Victoria Adams. El dandy de los peinados extrovertidos y que estremece la moda mundial. El que invitaba a Elton John y Joan Collins a tomarse unos tragos coquetos en el Beckingham Palace. El vecino de Tom Cruise y Katie Holmes…

Muy pocos conocen al “otro yo” de Becks. El que se esconde tras bambalinas. El que rara vez asoma su silueta. Veamos. Ulteriormente de un buen desempeño del mediocampista inglés (con dos asistencias incluidas) en su retorno al Home Depot Center –después de su odisea europea con el mismo Milan– y el empate final a dos goles entre el LA Galaxy y los rossoneri, la hecatombe se dejó sentir. El sector más radical de los Goatbusters, mejor conocido como la `Riot Squad´, le reprochó al inglés el poco (por no decir nulo) interés por vestir y honrar los colores de susodicho club. Mantas que rezaban las leyendas “¡Vete a casa fraude!” o “Estamos aquí antes de ti, después de ti y a pese a ti” expresan el sentimiento actual del aficionado #12 del Galaxy. La cereza en el pastel fue observar a un David Beckham íntegramente “enganchado” y caliente, queriendo arreglar las cosas en un “mano a mano” contra un espectador iracundo.

Esta identidad desconocida y camaleónica de David ha sido pocas veces vista. Algunos recordaran su escapismo a lo “Harry Haudini”, luego de las críticas vertidas sobre su persona luego de que fuese culpado por la eliminación de los británicos en el Mundial de Francia ´98, después de una tonta patada sobre Diego Simeone. Otros resuenan la acalorada discusión con su entonces DT Sir Alex Ferguson, que culminó con un zapatazo “accidental” por parte del escocés al ex jugador del ManU. Muchos marcan este último incidente como la gota que derramó el vaso y fracturó su relación con el mister, lo que provocó que David terminara por rechazar la renovación de su contrato y firmase con el Real Madrid.

Los hechos hablan por sí solos. Lo que se le increpa al británico es el hecho de menospreciar al equipo estadounidense en beneficio de los italianos. Se le abuchea por un simple acción: la MLS comenzó en marzo y era ahí cuando él debía volver a Los Angeles, pero presionó para acabar la temporada en San Siro. Eso es lo que la afición le recrimina, que el equipo que le paga, se haya visto sin su jugador durante cuatro meses cuando son ellos quienes pagan. Se le reprocha el haber alargado su estancia en Milanello cuando estaba pactado –originalmente– de otra forma. La cesión caducaba en marzo, periodo en el cual empezó la liga Americana, estipulación que no se respeto, ni por su parte ni por parte del Milán. A la vista está, que David se ha dado cuenta del gran error que cometió al irse con sólo 30 primaveras (todavía tiene varias años de buen fútbol) a usurpar el mercado del país del Tío Sam. Hoy en día, está como loco por volver a Europa a jugar un fútbol de nivel y poder aspirar a ir al Mundial (ya lo condicionó Fabio Capello), pero de ahí a faltar al compromiso con el equipo que lo fichó a base de talonario, es bastante ignominioso. Beckham tiene bronca consigo mismo, él mismo lo sabe y la única “ruta de evacuación” que se le presenta en el camino es la cláusula para irse al final de esta temporada, y novias no le han de faltar –si es que le han faltado alguna vez–.

Por lo pronto, la cúpula del equipo angelino decidió darle un espaldarazo de confianza a… la afición. Pidieron disculpas en nombre de Beckham, por lo que seguramente restan más capítulos de este culebrón.

¿Recuerdas más acciones sui generis de futbolistas que creías caballeros y terminaron por salir por la puerta trasera del club?

sábado, 1 de agosto de 2009

Reportaje: Más allá del Obelisco, Buckingham y El Coliseo...


El fútbol del Viejo Continente está representado por muchas naciones, principalmente por la liga BBVA, la Premier y el Calcio. Lejos de caer en el debate y la polémica interrogante sobre que cuál es el mejor, creo que debemos cavilar la coexistencia de otros eventos que sin tanto marketing, presumen de gran calidad competitiva y son los semilleros de los entonces desconocidos CR9, Adebayor, Ibrahimovic, Hleb, etc.

Es bastante común que se vea de un modo inferior a las competencias como Le Championnat, la Bwin Portuguesa y la Bundesliga, la Erediviese o la Turkcell Süper Lig. No obstante, la gran cobertura mediática que se le otorga al eje Madrid-Londres-Roma no eclipsa del todo la paridad habiente en estos campeonatos. Es más, nombres rimbombantes y fichajes pomposos también se concretan por estos rumbos. He aquí dos ejemplos para clarificar la situación:

La Ensaladera busca nuevo dueño…
La Bundesliga, a diferencia de los años anteriores, se caracterizó por ser el certamen más equilibrado, disputado y parejo de toda su historia, ya que dos jornadas antes de su culminación, hasta cinco equipos podían alzar el cetro. Por el mismo motivo, es que se espera una perfomance parecida. En el papel parece no defraudar. El flamante campeón VfL Wolfsburgo, consiguió retener a sus baluartes: el capitán Josué junto a los cotizados Dzeko y Grafite. Se afincó el tan solicitado tercer delantero que pidió Armin Veh, en la figura de Obafemi Martins, quien después de un desafortunado paso por el Newcastle, llega a sacarse la espina con los “Escarabajos Verdes”. También se incorporan procedentes del fútbol galo, el talentoso volante Thomas Kahlenberg (Auxerre) y el interior derecho Karim Ziani (Marsella).

A su vez, el FC Bayern Munchen está ávido y acucioso de recuperar el cetro que tiránicamente ha ocupado en 21 ocasiones. Esta vez, suman al todoterreno Anatoliy Tymoshchuk (Zenit), el lozano y promisorio Alexander Baumjohann (Gladbach), los cañoneros Ivica Olic (gratis) y a Súper Mario Gómez (Stuttgart) y a dos peticiones expresas del recién firmado DT Louis Van Gaal que emanan del balompié tulipán: el escurridizo Danijel Pranjic (Heerenveen) y Edson Braafheid (Twente). Próximo a rubricar su contrato se halla el lateral diestro Rafinha, del Shalke´04. En el departamento de salidas, se encuentran Zé Roberto (Hamburgo), el ya cocinado traspaso –desde invierno– de Lukas Podolski (Colonia) quien nunca dio el estirón, el regalado Lucio (Inter), el repatriado Borowski (Werder Bremen) y Massimo Oddo, que termina su cesión para retornar al Milan.

El siempre animador Hamburgo anexó Bota de Oro del sub-21 europeo, Marcus Berg (Groningen), el referido Zé Roberto, el checo Rozehnal –contratado in extremis para suplir al lesionado Thiago Silva–, el vertiginoso Eljero Elia (Twente) y en lugar de Martin Jol –que se fue al Ajax–, aparece en escena Bruno Labbadia.

El Werder Bremen no se queda atrás. Jugaron al despiste y se terminaron llevando a un chollo como lo es Marko Marin (Gladbach). “El enano mágico” intentará llenar las botas de Diego, quien partió a la Vecchia Signora. Asimismo, el Shaktar Donetsk les prestó al atrayente Marcelo Moreno, y cabe resaltar la vuelta del hijo pródigo Tim Borowski al club que lo vio nacer. Se espera que esta sea la campaña de consolidación y explosión de la joya verde Mesut Özil.

Un escalón por debajo se asoman diversos equipos: el Borussia Dortmund, que deposita sus esperanzas en el argentino Lucas Barrios (quien tiene la difícil tarea de hacer olvidar al helvético Alexander Frei); el Bayer Leverkusen con Sami Hyypia y Lars Bender como cabecillas; el Schalke ´04 y su continuidad plus la inversión a futuro de Lewis Holtby y el Stuttgart con Aliaksandr Hleb.

¿Qué me dicen de la liga francesa?
Después de un apasionante sprint entre el Bordeaux, el Marsella y el Lyon, el primero termino por coronarse campeón. Para la temporada que viene se presumen bastante parejo. El Girondins tuvo el gran mérito de conservar la mayoría de la base del plantel (esencialmente, adquiriendo en definitiva al virtuoso Gourcuff) a excepción del defensor Souleymane Diawara que desembarcó en el OM y del joven Gabriel Obertan –quien no era titular habitual– al ManU. A cambio, registró al polifuncional Jaroslav Plasil, el zaguero Mickaël Ciani y el guardavallas Cédric Carrasso.

Por otra parte, el Marsella se está reforzando hasta los dientes. Incorporaciones deslumbrantes como Lucho González, Fernando Morientes, Stephane M´Bia, Gabriel Heinze, Edouard Cissé y el ya mencionado Diawara, y otros más silenciosos como Fabrice Ariel y Elinton Andrade, conforman un cuadro que inspira respeto y transmite miedo a sus rivales. La salidas de Djibril Cisse al Panathinaikos, Ronald Zubar al Wolves y Karim Ziani al Wolfsburgo, han sido espectacularmente reemplazadas por la cúpula del club. El único efugio que se presume irremplazable, tanto por su calidad como por su liderazgo, es el del capitán Lorik Cana que militará en el Sunderland. Por si fuera poco, abordó la sapiencia táctica-estratégica del mister Didier Deschamps.

En contra parte, se encuentra el Lyon. Les Gones han suplido la marcha de Karim Benzema con dos delanteros de lujo: Lisandro López y Bafetimbi Gomis. Uno en franca madurez, el otro es un diamante en bruto pero con un buen presente. Aunque partió Juninho Pernambucano, arribó su compatriota Michel Bastos, luego de 3 años rindiendo a un nivel sublime en el Lille OSC. A la defensa aterrizó el polémico Aly Cissokho, quien fuese ninguneado por el AC Milan.

La Liga parece cosa de tres, empero el PSG abanderado por Gregory Coupet y Mevlüt Erdinç, el Saint Ettiene por Gelson Fernández, el Monaco por Sebastien Puygrenier y Djimi Traore y el Lille por Mickaël Landreau y Gervinho, parecen escollos muy arduos de sortear y pretenderán dar la campanada.

Y así podríamos seguir con los campeonatos restantes. Efectivamente, no se discute el hecho de que el tridente de la élite europea sea el mejor del orbe, sin embargo se descuidan en demasía al resto por diversas razones. La más sólida y axiomática: ninguna de las anteriores puede competir con los “Krakens capitalistas” (entiéndase Madrid, Barça, Inter, Manchester City, entre otros). Aunque el dinero no significa éxito inmediato…

miércoles, 29 de julio de 2009

Los 20 elegidos de Aguirre (nota informativa)


MÉXICO, D.F.- Javier Aguirre dio a conocer la convocatoria del seleccionado nacional mexicano que enfrentará a los Estados Unidos, el 12 de agosto en el Estadio Azteca por la Eliminatoria Mundialista rumbo a Sudáfrica 2010.

El timonel conservó una base de 12 futbolistas recientemente coronados durante la Copa Oro 2009. El resto del plantel lo conforma la legión extranjera (Europa y la MLS). Destaca el regreso del central Rafael Márquez, quien se presume no llegará al cien por ciento de su condición física debido a su recuperación actual de la lesión que arrastra en su rodilla izquierda.

Los jugadores deberán reportar el 4 de agosto entrante en el Centro de Alto Rendimiento (CAR). Se pretende que aquellos que militan en el fútbol foráneo (como Giovani, Guardado, Vela, Salcido y Osorio) se sumen antes de las 48 horas establecidas por la FIFA.

A continuación, la lista:

Porteros:
Guillermo Ochoa (América) y José de Jesús Corona (Cruz Azul).

Defensas: Efraín Juárez (Pumas), José Antonio Castro (Tigres), Rafael Márquez (FC Barcelona), Jonny Magallón (Chivas), Ricardo Osorio (Stuttgart), Aarón Galindo (Chivas), Carlos Salcido (PSV Eindhoven) y Óscar Rojas (América).

Medios: Gerardo Torrado (Cruz Azul), Israel Castro (Pumas), Andrés Guardado (La Coruña), Cuauhtémoc Blanco (Chicago Fire), Alberto Medina (Guadalajara), Giovani Dos Santos (Tottenham).

Delanteros: Nery Castillo (Dnipro Dnipropetrovsk), Carlos Vela (Arsenal), Miguel Sabah (Morelia) y Guillermo Franco (sin equipo actualmente).

¿Te gustó la lista? ¿Sientes que faltó alguno? ¡Expresa tus sentimientos!

domingo, 26 de julio de 2009

¡Del pozo al gozo! (Crónica)


EAST RUTHERFORD, NUEVA JERSEY.- Una selección mexicana acelerada, aceitada y desconocida en comparación con la de los primero 45 minutos, vapulea y humilla a su similar estadounidense por marcador de 5-0. El tricolor consigue infringir dos paradigmas que pesaban sobre éste: alzar el cetro de la Copa Oro luego de 6 años de estiaje y terminar con la hegemonía norteamericana –de casi una década– en territorio yanqui.

Javier Aguirre presentó dos variables respecto al cotejo anterior frente a Costa Rica. Las desatenciones defensivas fueron el leitmotiv del estratega, sus cambios fueron los siguientes: el “Topo” Valenzuela por Ismael Rodríguez y José Antonio Castro por Pablo Barrera. El parado táctico fue el clásico 4-4-2 de “El Vasco”, con Giovani dos Santos y Alberto Medina un poco más sueltos y un Miguel Sabah más anclado en el área, fungiendo como un “9” nato.

Luego de un inicio alentador con un Tri poseedor del balón y los tiempos del partido, los dirigidos por Bob Bradley le robaron el esférico y la posesión a los verdes. El conjunto de las barras y las estrellas sometió a su rival a los típicos contragolpes de usanza (que tanto habían mermado a México en sus últimos duelos frente al vecino del norte). En el libreto, esta selección “B” de EE.UU. jugaba semejante a la de la Confederaciones. Aún así, acaecía una gran desavenencia entre ambas; la definición. No es lo mismo tener enfrente a Landon Donovan, Charlie Davies o Jozy Altidore, que –sin afán de menoscabar– a Davy Arnaud, Robbie Rogers o Brian Ching.

Al minuto 14, el colegiado no señaló un penal del tamaño del estadio sobre Clarence Goodson, luego de un jalón evidente de camiseta por parte de Juan Carlos Valenzuela en un corner a favor de EU.

Cuando el cronómetro marcaba los 44´, Alberto Medina se encargo de echar por la borda un futuro llamado el 12 de agosto. Un pase inteligente al hueco de Giovanni, fue pésima y vergonzosamente (con el arco por delante) conducido por “El Venado”, quien demostró no poner ni un ápice de atención cuando en las fuerzas básicas del Rebaño Sagrado se le adiestró la sesión de “recepción conducida”. El jugador padeció de pánico escénico y acabó proveyendo pena ajena y risa al espectador. El 7 de Chivas estuvo lo que le sigue de errático. Simplemente, es el ejemplo claro del futbolista que rinde en su club y en la selección no marca ningún contraste. El balompié no se trata de correr rápido en cualesquiera dirección, mucho menos de hacer fintas y regates que culminan con un piscinazo en el área enemiga (si bien nos va) o retrasar el balón por enésima vez. Otro compañero suyo que no canta mal las rancheras –a pesar de su gol– es “El Gringo” Castro. Un bluff en toda la palabra…

Un minuto después, por si quedaban las dudas, Medina de nuevo cruzo de más su disparo luego de una combinación interesante entre Magallón y Gio.

Para el complemento, Aguirre mando a la banca al siempre intrascendente Medina por un famélico y escurridizo Carlos Vela, quien salió a comerse la cancha a bocados colosales. No obstante, Rogers le quitó la respiración a los miles de aficionados aztecas (que abarrotaron el inmueble) después de que Magallón midió incorrectamente un centro desde la banda derecha, que el tripulante del Colombus Crew bajó de pecho para empalmarla apenas por arriba del marco resguardado por Guillermo Ochoa. Acto seguido, Arnaud recibió un servicio por izquierda e internó rumbo a la portería, aunque para fortuna de la causa del “equipo de todos”, el artillero chorreó un tiro machucado a las manos y colocación del cancerbero.

Pasando el minuto 54, sobrevino la decisión más polémica y ambigua del encuentro. En una pared entre Vela y dos Santos, el 17 recibió el balón de espaldas con la marca férrea de Jay Heaps, que no lo había dejado ni respirar en el primer tiempo, quien entre jaloneos de playera y manotazos, recibió un codazo del ex Barcelona que provocó la caída del primero. Por ende, el zaguero americano terminó, por inercia de la misma jugada, por llevarse de corbata al otrora campeón sub-17. El árbitro Courtney Campbell no fluctúo ni un segundo; indicó penal. La incertidumbre y el nerviosismo se hizo sentir en la parcialidad mexicana; luego de los yerros de Castro y Sabah en ocasiones anteriores, los fantasmas de la maldición de los penales que rondan especialmente este recinto y ese arco idéntico (mismo en la que García Aspe, Bernal y Rodríguez fallaron contra Bulgaria en los octavos de final del mundial Estados Unidos 1994) esbozaron su figura… El capitán Torrado se encargaba al 54 de exterminar cualquier perturbación.

El vendaval ofensivo del Tri no se hizo esperar. Tanto Israel Castro, Miguel Sabah y Carlos Vela malgastaron tres mano a mano clarísimos frente a Perkins. Era aniquilar o morir, la misma película de hace 2 años se volvía a repetir: con el rival en la lona y acorralado, el antagonista perdía la encrucijada de noquearlo, para que tiempo después reviviera de la nada. Del mismo modo que en el 2007, la selección ganaba por la mínima y no amplificaba su superioridad, luego de estropear goles cantados. Troy Perkins se vestía de héroe.

Hasta que apareció “El Bombardero” Vela con su técnica depurada y con una frialdad pasmosa, recortó al defensor gringo y en un palmo corto de terreno, punteó la redonda a la llegada de Sabah que a bocajarro estrelló en la humanidad de Perkins y un sagaz Giovani dos Santos aprovechó el rebote para mandarla al fondo de la red, al 62. Marcador de 2 a 0 que calmaba las aguas y desconcertaba al enemigo.

Giovani se agrandó y recordó a los presentes la magia de aquel joven que deslumbraba a propios y extraños durante el mundial sub-17 de Perú 2004. Al 66, luego de un eximio pique de derecha a izquierda, Gio filtró una delicia para su socio Vela, quien (como en el Arsenal) elevó una vaselina a lo Panenka por encima del portero, para decretar el 3-0 momentáneo. El Giants Stadium detonó en delirio y júbilo.

Al 78, Vela se vistió de Gio y envió una belleza de asistencia que rompió el fuera de lugar, en trayectoria de José Antonio Castro que cruzó por debajo al goleiro Perkins, quien observó como la de gajos entraba a su cabaña.

El último gol de la tarde corrió a cuenta de Guillermo Franco, quien entró de sustituto por Miguel Sabah. El ex Villarreal rubricó su diana con base a un bombazo raso y colocado a la altura de la base del poste izquierdo, que resultó imposible atajar a Perkins.

No hay que tirar las campanas al vuelo. La de hoy fue una gran victoria, un aliciente futbolístico y psicológico que exhibe a los EU como una escuadra vadeable. Sin embargo, vale la pena recordar que ambos representativos nacionales serán disímiles (principalmente la oncena de los Estados Unidos) a los que saltaron al presente a The Meadowlands. De este compacto, únicamente Brian Ching se perfila como probable recambio de algún punta (llámese Altidore o Davies). Por México, restan los refuerzos de la tan criticada legión europea: Andrés Guardado, Ricardo Osorio, Carlos Salcido, Nery Castillo, Rafael Márquez –aunque no podrá disputar los 90 minutos– y Héctor Moreno. Por supuesto, Cuauhtémoc Blanco y eventualmente se podrían sumar Zihna, Javier Hernández, Edgar Pacheco, Aarón Galindo o Pavel Pardo, para enfrentar al Tío Sam el próximo 12 de agosto en el Estadio Azteca bajo las eliminatorias mundialistas de Sudáfrica 2010.

La Copa Oro dejó algunas lecciones. Un sólo partido no puede borrar lo mal que jugó el Tricolor durante la mayoría del torneo. Cierto que se fue de menos a más y en el momento más trascendente se contendió al nivel deseado, empero predominó en partidos anteriores las pifias defensivas (a pesar de ser el rival menos goleado del certamen), la poca imaginación y coordinación entre líneas, la impotencia e indisciplina –abanderados primordialmente por él mismo Aguirre, Torrado y Noriega– y lo más importante: la confianza. Es decir, creérsela de sí mismos. Jugar a tope sea contra Nicaragua, Costa Rica, Estados Unidos, Ruanda o España; sudar la camiseta, demostrar que se tiene material humano.

Por último, vale la pena apuntar que Giovani dos Santos fue declarado merecidamente el mejor jugador del evento, Sabah se proclamó campeón goleador con 4 tantos (con todo y sus traspiés) y EE.UU. dio cátedra del fair play al salir todo el plantel a recoger sus preseas doradas y el trofeo que los acredita como subcampeones. Un aplauso a este talante pocas veces visto. Tanto hay que saber ganar, como perder. Esperemos que el 12 sea lo primero… nuevamente.

jueves, 9 de julio de 2009

Panima-dres mejoran... (Crónica)


Houston, Texas.-Espectáculo bochornoso el que ofrecieron las selecciones de México y Panamá en el marco de la segunda jornada del grupo 2 de la Copa Oro, en duelo celebrado en el Reliant Stadium. El tricolor exhibe sus penurias y apenas rasguña el empate ante los “canaleros”; 1-1 final con cámara húngara incluida, tanto en las gradas, como en el terreno de juego. La actitud de Aguirre fue deleznable.

Los aztecas fueron presa fácil de la desesperación y la imaginación nula para crear embates para acechar el área enemiga. Por su parte, Panamá pecó en demasía con una actitud defensiva y conformista, luego de emparejar los cartones.

Aguirre sigue manifestando que se desentendió totalmente del fútbol mexicano durante su estancia en el Viejo Continente. Necio, como todo buen DT, se aferra en colocar a uno de los peores laterales diestros de toda la historia, como lo es José Antonio Castro, como carrilero derecho. La historia no acaba ahí; el zaguero americanista Ismael Rodríguez –ni siquiera titular habitual con el conjunto de Coapa- junto a elementos como Alberto Medina, Israel Martínez o Miguel Sabah (a pesar de su diana), simplemente no dan la talla para la selección. Aunque la pregunta sería ¿alguno de los que conforman la selección –incluyendo europeos-, tiene madera para jugar al fútbol? Ahí queda otro ladrillo en la pared, como diría Pink Floyd.

El escenario parecía alentador cuando al minuto 9, una triangulación Martínez-Medina-Dos Santos, culminó con una asistencia de este último a Miguel Sabah, que cruzó con un disparo raso al guardameta Jaime Penedo. El delantero del Morelia tendría una nueva chance para ampliar el tanteador, pero su mala resolución acabó por estrellarse en la base del poste izquierdo.

Después de unos minutos de paridad en mediocampo, un craso error defensivo de primaria (como lo es dejar botar el balón en el área chica) compartido entre Rodríguez y Magallón, permitió a Blas Pérez firmar el gol del empate. A partir de ese momento, el cotejo se tornó ríspido y los carniceros de ambos bandos –Torrado y Noriega por los mexicanos, Baloy y Pérez por los panameños– comenzaban a pulir el “hacha”. Poco antes de finalizar la primera parte, el juez central, Joel Aguilar, mandó a las regaderas tanto al mexicano Luis Miguel Noriega, como al panameño Armando Gun. El motivo: un connato de bronca aderezado de empujones y descomedimientos.

En el segundo lapso, México agobio con centros defectuosos (cortesía de “El Gringo” Castro) y disparos lacónicos que delineaban una tímida postura ofensiva, pero con una alarmante y pregonada apatía. Al minuto 52, Castro incursionó en su enésima tentativa de levantar el balón del césped y mandó por primera vez un centro decente, que fue cabeceado por Omar Bravo justo a la colocación del portero.

El residuo de la confrontación entre verdes y rojos fue más de lo mismo: un concierto de imprecisión y patadas a la orden del día. La cereza en el pastel, fue el patadón que el timonel azteca le recetó a Ricardo Phillips, ante la incredulidad de la afición. Javier fue balconeado por las cámaras de las televisoras, que dieron fe de la atroz plancha de llano. Aguirre Onaindía se presume como un tipo cuerdo y sensato, pero los hechos hablan por sí solos: el zafarrancho del cual fue parte como auxiliar técnico de los verdes contra el Atlético de Madrid (que ironía), las mentadas de madre que tenuemente dedicó al jugador del Olympique de Marsella, Mathieu Valbuena, etc. En otras palabras, lo del ex entrenador del Atleti es digno de condena, por lo que seguramente en las próximas horas se hara acreedor a una multa económica y una suspensión (por lo menos de dos encuentros) por parte de la CONCACAF y la FMF.

Se viene Guadalupe (por segunda ocasión consecutiva, es el caballo negro del torneo) y el Tri se juega todo o nada. Mientras tanto, el juego del 12 de agosto preocupa más y el jugador #12 se pregunta: ¿ya se tocó fondo o todavía se puede ahondar más? Tiempo al tiempo…

martes, 30 de junio de 2009

Edgar Castillo... el "perro" que muerde la mano de quien le da de comer (o el hijo perdido de Santa Anna)


México D.F.- El lateral izquierdo de los Tigres de la UANL (Universidad Autónoma de Nuevo León), Edgar Castillo, reveló al diario RÉCORD su deseo por vestir la playera del conjunto de las barras y las estrellas. El nuevo reglamento de la FIFA ampara la decisión polémica del ex americanista. Se puede decir más fuerte, pero no más claro…

El “Gringo” Castillo ha pronunciado a los cuatros vientos su anhelo ferviente de cambiar de color su playera nacional: de verde a blanquiazul. El leitmotiv de su decisión se basa en la poca actividad que ha tenido con el tricolor desde que el ex timonel de la selección mexicana, Hugo Sánchez, lo convocara para el Premundial Olímpico de Beijing 2008, que culminaría con el episodio triste del “Fiasco de Carson”.

“El Homie”, cual profeta lo vislumbra: “se va a hacer un desmadre”, dispara. Para el oriundo de Las Cruces, Nuevo México, el hecho de la poca continuidad y paciencia otorgada a los directores técnicos anteriores de México (Sánchez y Eriksson), han interrumpido su proceso de consolidación y maduración con la selección. Aunado a que Javier Aguirre se decanta por otros elementos de su misma posición –como Efraín Juárez y Oscar Rojas e inclusive, prefiere colocar de “perfil cambiado” a Ricardo Osorio-, sus raíces de nacimiento, el fallo envalentonado de la “legión yanqui” que juegan aquí (Michael Orozco del San Luis y Francisco Torres del Pachuca) y el apogeo que atraviesa el balompié estadounidense, parecen ser buenos pretextos para elegir al Némesis por excelencia del fútbol azteca. Vale recordar que en el caso de los dos futbolistas anteriores, el primero lo disipó desde antes de iniciar el Preolímpico de Carson y el segundo tras desechar un llamado de Eriksson, al discurrirlo como una invitación de plato de segunda mesa.

Para que la cuña apriete, Castillo agrega: “me imagino jugando con Estados Unidos en el Estadio Azteca frente a México”. Ouch. El jugador despilfarra seguridad y convicción propia: “estoy dispuesto por eso a jugar con Estados Unidos si me llaman, quizá por desesperación, pero ratifíco que si me llaman de Estados Unidos, me voy a jugar con ellos". Mientras tanto, Edgar se aferra al artículo 15º de la FIFA que dice “cualquier jugador que no haya defendido a su selección en un partido oficial (los amistosos no cuentan), aún puede cambiar de equipo”.

El zaguero plantó mas de una duda en el aire. ¿Se imaginan a este jugador en el once titular del Gigante de Concacaf? ¿Bradley optaría por sentar a cuatro TITULARES EN EUROPA como Carlos Bocanegra (Stade Rennais, Francia), Jonathan Spector (West Ham United, Inglaterra), Oguchi Onyewu (AC Milan, Italia) o Heath Pearce (Hansa Rostock, Alemania) en beneficio de él?

En efecto, Edgar Eduardo Castillo expuso en sus primicias chispazos de crack; su velocidad y regate en corto eran poco comunes en estas tierras. No obstante, una campaña después de el campeonato logrado con Santos, su nivel decayó estrepitosamente. Daniel Guzmán (entonces DT del elenco lagunero) se la jugaba por Walter Jiménez u Osmar Mares en lugar del susodicho. Su traspaso al América significaba una nueva oportunidad para revalidarse de “ joven promesa” a "realidad”. Finalmente, después de una temporada para el olvido, tanto individualmente como colectivamente, el mister Jesús Ramírez terminó por mandarlo a calentar el banco de suplentes, tras una cadena de actos indisciplinados.

El chico da pruebas de lo mal amueblada que tiene su cabeza. En primer lugar, para ser titular hasta en el equipo del barrio, se deben mostrar aptitudes y actitudes. El defensor únicamente poseía lo primero. Sin embargo, a diferencia de Andrés Guardado, nunca había presenciado a un jugador tan vertiginoso y tan viable de trompicarse con si mismo. Cada vez que llegaba a línea de fondo, sus centros recordaban y supeditaban unas buenas jaquecas marca “taladro” a la Monumental, tal como lo hacía su homoalias José Antonio “El gringo” Castro. Tiene demasiadas dificultades para entender lo que le piden los estrategas -él mismo lo dijo-. Es decir, nunca ha manifestado hechuras.

En conclusión… ¿Se le va a extrañar? No. ¿Se pierde de mucho el Tri? Tampoco. ¿Gana algo Estados Unidos si le solicita? Una oveja negra que disuelva el vestidor como lo hizo en Santos y en América. Solución: si yo fuese “El Vasco” lo convocaba contra EE.UU., lo hacía jugar el último minuto del cotejo para imposibilitarlo de vestir la elástica del Tío Sam y nunca más lo volvía a citar. Aclaro, el encono no es contra nuestros vecinos del norte, más bien esta dirigido contra los apátridas lambiscones que se venden al mejor postor como este sujeto y ejercen una escasa educación, gratitud e identidad cultural hacia un país que le abrió las puertas como profesional, luego de haber sido ninguneado por los soccer scout talents de la MLS. De menos, la mal gratitud 100% pocha si la lleva en la sangre.

Así que como decían por 1848: “¡green go home!”
Léase actualmente: ¡Gringo o homie a limosnear a otra parte!