domingo, 26 de julio de 2009

¡Del pozo al gozo! (Crónica)


EAST RUTHERFORD, NUEVA JERSEY.- Una selección mexicana acelerada, aceitada y desconocida en comparación con la de los primero 45 minutos, vapulea y humilla a su similar estadounidense por marcador de 5-0. El tricolor consigue infringir dos paradigmas que pesaban sobre éste: alzar el cetro de la Copa Oro luego de 6 años de estiaje y terminar con la hegemonía norteamericana –de casi una década– en territorio yanqui.

Javier Aguirre presentó dos variables respecto al cotejo anterior frente a Costa Rica. Las desatenciones defensivas fueron el leitmotiv del estratega, sus cambios fueron los siguientes: el “Topo” Valenzuela por Ismael Rodríguez y José Antonio Castro por Pablo Barrera. El parado táctico fue el clásico 4-4-2 de “El Vasco”, con Giovani dos Santos y Alberto Medina un poco más sueltos y un Miguel Sabah más anclado en el área, fungiendo como un “9” nato.

Luego de un inicio alentador con un Tri poseedor del balón y los tiempos del partido, los dirigidos por Bob Bradley le robaron el esférico y la posesión a los verdes. El conjunto de las barras y las estrellas sometió a su rival a los típicos contragolpes de usanza (que tanto habían mermado a México en sus últimos duelos frente al vecino del norte). En el libreto, esta selección “B” de EE.UU. jugaba semejante a la de la Confederaciones. Aún así, acaecía una gran desavenencia entre ambas; la definición. No es lo mismo tener enfrente a Landon Donovan, Charlie Davies o Jozy Altidore, que –sin afán de menoscabar– a Davy Arnaud, Robbie Rogers o Brian Ching.

Al minuto 14, el colegiado no señaló un penal del tamaño del estadio sobre Clarence Goodson, luego de un jalón evidente de camiseta por parte de Juan Carlos Valenzuela en un corner a favor de EU.

Cuando el cronómetro marcaba los 44´, Alberto Medina se encargo de echar por la borda un futuro llamado el 12 de agosto. Un pase inteligente al hueco de Giovanni, fue pésima y vergonzosamente (con el arco por delante) conducido por “El Venado”, quien demostró no poner ni un ápice de atención cuando en las fuerzas básicas del Rebaño Sagrado se le adiestró la sesión de “recepción conducida”. El jugador padeció de pánico escénico y acabó proveyendo pena ajena y risa al espectador. El 7 de Chivas estuvo lo que le sigue de errático. Simplemente, es el ejemplo claro del futbolista que rinde en su club y en la selección no marca ningún contraste. El balompié no se trata de correr rápido en cualesquiera dirección, mucho menos de hacer fintas y regates que culminan con un piscinazo en el área enemiga (si bien nos va) o retrasar el balón por enésima vez. Otro compañero suyo que no canta mal las rancheras –a pesar de su gol– es “El Gringo” Castro. Un bluff en toda la palabra…

Un minuto después, por si quedaban las dudas, Medina de nuevo cruzo de más su disparo luego de una combinación interesante entre Magallón y Gio.

Para el complemento, Aguirre mando a la banca al siempre intrascendente Medina por un famélico y escurridizo Carlos Vela, quien salió a comerse la cancha a bocados colosales. No obstante, Rogers le quitó la respiración a los miles de aficionados aztecas (que abarrotaron el inmueble) después de que Magallón midió incorrectamente un centro desde la banda derecha, que el tripulante del Colombus Crew bajó de pecho para empalmarla apenas por arriba del marco resguardado por Guillermo Ochoa. Acto seguido, Arnaud recibió un servicio por izquierda e internó rumbo a la portería, aunque para fortuna de la causa del “equipo de todos”, el artillero chorreó un tiro machucado a las manos y colocación del cancerbero.

Pasando el minuto 54, sobrevino la decisión más polémica y ambigua del encuentro. En una pared entre Vela y dos Santos, el 17 recibió el balón de espaldas con la marca férrea de Jay Heaps, que no lo había dejado ni respirar en el primer tiempo, quien entre jaloneos de playera y manotazos, recibió un codazo del ex Barcelona que provocó la caída del primero. Por ende, el zaguero americano terminó, por inercia de la misma jugada, por llevarse de corbata al otrora campeón sub-17. El árbitro Courtney Campbell no fluctúo ni un segundo; indicó penal. La incertidumbre y el nerviosismo se hizo sentir en la parcialidad mexicana; luego de los yerros de Castro y Sabah en ocasiones anteriores, los fantasmas de la maldición de los penales que rondan especialmente este recinto y ese arco idéntico (mismo en la que García Aspe, Bernal y Rodríguez fallaron contra Bulgaria en los octavos de final del mundial Estados Unidos 1994) esbozaron su figura… El capitán Torrado se encargaba al 54 de exterminar cualquier perturbación.

El vendaval ofensivo del Tri no se hizo esperar. Tanto Israel Castro, Miguel Sabah y Carlos Vela malgastaron tres mano a mano clarísimos frente a Perkins. Era aniquilar o morir, la misma película de hace 2 años se volvía a repetir: con el rival en la lona y acorralado, el antagonista perdía la encrucijada de noquearlo, para que tiempo después reviviera de la nada. Del mismo modo que en el 2007, la selección ganaba por la mínima y no amplificaba su superioridad, luego de estropear goles cantados. Troy Perkins se vestía de héroe.

Hasta que apareció “El Bombardero” Vela con su técnica depurada y con una frialdad pasmosa, recortó al defensor gringo y en un palmo corto de terreno, punteó la redonda a la llegada de Sabah que a bocajarro estrelló en la humanidad de Perkins y un sagaz Giovani dos Santos aprovechó el rebote para mandarla al fondo de la red, al 62. Marcador de 2 a 0 que calmaba las aguas y desconcertaba al enemigo.

Giovani se agrandó y recordó a los presentes la magia de aquel joven que deslumbraba a propios y extraños durante el mundial sub-17 de Perú 2004. Al 66, luego de un eximio pique de derecha a izquierda, Gio filtró una delicia para su socio Vela, quien (como en el Arsenal) elevó una vaselina a lo Panenka por encima del portero, para decretar el 3-0 momentáneo. El Giants Stadium detonó en delirio y júbilo.

Al 78, Vela se vistió de Gio y envió una belleza de asistencia que rompió el fuera de lugar, en trayectoria de José Antonio Castro que cruzó por debajo al goleiro Perkins, quien observó como la de gajos entraba a su cabaña.

El último gol de la tarde corrió a cuenta de Guillermo Franco, quien entró de sustituto por Miguel Sabah. El ex Villarreal rubricó su diana con base a un bombazo raso y colocado a la altura de la base del poste izquierdo, que resultó imposible atajar a Perkins.

No hay que tirar las campanas al vuelo. La de hoy fue una gran victoria, un aliciente futbolístico y psicológico que exhibe a los EU como una escuadra vadeable. Sin embargo, vale la pena recordar que ambos representativos nacionales serán disímiles (principalmente la oncena de los Estados Unidos) a los que saltaron al presente a The Meadowlands. De este compacto, únicamente Brian Ching se perfila como probable recambio de algún punta (llámese Altidore o Davies). Por México, restan los refuerzos de la tan criticada legión europea: Andrés Guardado, Ricardo Osorio, Carlos Salcido, Nery Castillo, Rafael Márquez –aunque no podrá disputar los 90 minutos– y Héctor Moreno. Por supuesto, Cuauhtémoc Blanco y eventualmente se podrían sumar Zihna, Javier Hernández, Edgar Pacheco, Aarón Galindo o Pavel Pardo, para enfrentar al Tío Sam el próximo 12 de agosto en el Estadio Azteca bajo las eliminatorias mundialistas de Sudáfrica 2010.

La Copa Oro dejó algunas lecciones. Un sólo partido no puede borrar lo mal que jugó el Tricolor durante la mayoría del torneo. Cierto que se fue de menos a más y en el momento más trascendente se contendió al nivel deseado, empero predominó en partidos anteriores las pifias defensivas (a pesar de ser el rival menos goleado del certamen), la poca imaginación y coordinación entre líneas, la impotencia e indisciplina –abanderados primordialmente por él mismo Aguirre, Torrado y Noriega– y lo más importante: la confianza. Es decir, creérsela de sí mismos. Jugar a tope sea contra Nicaragua, Costa Rica, Estados Unidos, Ruanda o España; sudar la camiseta, demostrar que se tiene material humano.

Por último, vale la pena apuntar que Giovani dos Santos fue declarado merecidamente el mejor jugador del evento, Sabah se proclamó campeón goleador con 4 tantos (con todo y sus traspiés) y EE.UU. dio cátedra del fair play al salir todo el plantel a recoger sus preseas doradas y el trofeo que los acredita como subcampeones. Un aplauso a este talante pocas veces visto. Tanto hay que saber ganar, como perder. Esperemos que el 12 sea lo primero… nuevamente.

jueves, 9 de julio de 2009

Panima-dres mejoran... (Crónica)


Houston, Texas.-Espectáculo bochornoso el que ofrecieron las selecciones de México y Panamá en el marco de la segunda jornada del grupo 2 de la Copa Oro, en duelo celebrado en el Reliant Stadium. El tricolor exhibe sus penurias y apenas rasguña el empate ante los “canaleros”; 1-1 final con cámara húngara incluida, tanto en las gradas, como en el terreno de juego. La actitud de Aguirre fue deleznable.

Los aztecas fueron presa fácil de la desesperación y la imaginación nula para crear embates para acechar el área enemiga. Por su parte, Panamá pecó en demasía con una actitud defensiva y conformista, luego de emparejar los cartones.

Aguirre sigue manifestando que se desentendió totalmente del fútbol mexicano durante su estancia en el Viejo Continente. Necio, como todo buen DT, se aferra en colocar a uno de los peores laterales diestros de toda la historia, como lo es José Antonio Castro, como carrilero derecho. La historia no acaba ahí; el zaguero americanista Ismael Rodríguez –ni siquiera titular habitual con el conjunto de Coapa- junto a elementos como Alberto Medina, Israel Martínez o Miguel Sabah (a pesar de su diana), simplemente no dan la talla para la selección. Aunque la pregunta sería ¿alguno de los que conforman la selección –incluyendo europeos-, tiene madera para jugar al fútbol? Ahí queda otro ladrillo en la pared, como diría Pink Floyd.

El escenario parecía alentador cuando al minuto 9, una triangulación Martínez-Medina-Dos Santos, culminó con una asistencia de este último a Miguel Sabah, que cruzó con un disparo raso al guardameta Jaime Penedo. El delantero del Morelia tendría una nueva chance para ampliar el tanteador, pero su mala resolución acabó por estrellarse en la base del poste izquierdo.

Después de unos minutos de paridad en mediocampo, un craso error defensivo de primaria (como lo es dejar botar el balón en el área chica) compartido entre Rodríguez y Magallón, permitió a Blas Pérez firmar el gol del empate. A partir de ese momento, el cotejo se tornó ríspido y los carniceros de ambos bandos –Torrado y Noriega por los mexicanos, Baloy y Pérez por los panameños– comenzaban a pulir el “hacha”. Poco antes de finalizar la primera parte, el juez central, Joel Aguilar, mandó a las regaderas tanto al mexicano Luis Miguel Noriega, como al panameño Armando Gun. El motivo: un connato de bronca aderezado de empujones y descomedimientos.

En el segundo lapso, México agobio con centros defectuosos (cortesía de “El Gringo” Castro) y disparos lacónicos que delineaban una tímida postura ofensiva, pero con una alarmante y pregonada apatía. Al minuto 52, Castro incursionó en su enésima tentativa de levantar el balón del césped y mandó por primera vez un centro decente, que fue cabeceado por Omar Bravo justo a la colocación del portero.

El residuo de la confrontación entre verdes y rojos fue más de lo mismo: un concierto de imprecisión y patadas a la orden del día. La cereza en el pastel, fue el patadón que el timonel azteca le recetó a Ricardo Phillips, ante la incredulidad de la afición. Javier fue balconeado por las cámaras de las televisoras, que dieron fe de la atroz plancha de llano. Aguirre Onaindía se presume como un tipo cuerdo y sensato, pero los hechos hablan por sí solos: el zafarrancho del cual fue parte como auxiliar técnico de los verdes contra el Atlético de Madrid (que ironía), las mentadas de madre que tenuemente dedicó al jugador del Olympique de Marsella, Mathieu Valbuena, etc. En otras palabras, lo del ex entrenador del Atleti es digno de condena, por lo que seguramente en las próximas horas se hara acreedor a una multa económica y una suspensión (por lo menos de dos encuentros) por parte de la CONCACAF y la FMF.

Se viene Guadalupe (por segunda ocasión consecutiva, es el caballo negro del torneo) y el Tri se juega todo o nada. Mientras tanto, el juego del 12 de agosto preocupa más y el jugador #12 se pregunta: ¿ya se tocó fondo o todavía se puede ahondar más? Tiempo al tiempo…

martes, 30 de junio de 2009

Edgar Castillo... el "perro" que muerde la mano de quien le da de comer (o el hijo perdido de Santa Anna)


México D.F.- El lateral izquierdo de los Tigres de la UANL (Universidad Autónoma de Nuevo León), Edgar Castillo, reveló al diario RÉCORD su deseo por vestir la playera del conjunto de las barras y las estrellas. El nuevo reglamento de la FIFA ampara la decisión polémica del ex americanista. Se puede decir más fuerte, pero no más claro…

El “Gringo” Castillo ha pronunciado a los cuatros vientos su anhelo ferviente de cambiar de color su playera nacional: de verde a blanquiazul. El leitmotiv de su decisión se basa en la poca actividad que ha tenido con el tricolor desde que el ex timonel de la selección mexicana, Hugo Sánchez, lo convocara para el Premundial Olímpico de Beijing 2008, que culminaría con el episodio triste del “Fiasco de Carson”.

“El Homie”, cual profeta lo vislumbra: “se va a hacer un desmadre”, dispara. Para el oriundo de Las Cruces, Nuevo México, el hecho de la poca continuidad y paciencia otorgada a los directores técnicos anteriores de México (Sánchez y Eriksson), han interrumpido su proceso de consolidación y maduración con la selección. Aunado a que Javier Aguirre se decanta por otros elementos de su misma posición –como Efraín Juárez y Oscar Rojas e inclusive, prefiere colocar de “perfil cambiado” a Ricardo Osorio-, sus raíces de nacimiento, el fallo envalentonado de la “legión yanqui” que juegan aquí (Michael Orozco del San Luis y Francisco Torres del Pachuca) y el apogeo que atraviesa el balompié estadounidense, parecen ser buenos pretextos para elegir al Némesis por excelencia del fútbol azteca. Vale recordar que en el caso de los dos futbolistas anteriores, el primero lo disipó desde antes de iniciar el Preolímpico de Carson y el segundo tras desechar un llamado de Eriksson, al discurrirlo como una invitación de plato de segunda mesa.

Para que la cuña apriete, Castillo agrega: “me imagino jugando con Estados Unidos en el Estadio Azteca frente a México”. Ouch. El jugador despilfarra seguridad y convicción propia: “estoy dispuesto por eso a jugar con Estados Unidos si me llaman, quizá por desesperación, pero ratifíco que si me llaman de Estados Unidos, me voy a jugar con ellos". Mientras tanto, Edgar se aferra al artículo 15º de la FIFA que dice “cualquier jugador que no haya defendido a su selección en un partido oficial (los amistosos no cuentan), aún puede cambiar de equipo”.

El zaguero plantó mas de una duda en el aire. ¿Se imaginan a este jugador en el once titular del Gigante de Concacaf? ¿Bradley optaría por sentar a cuatro TITULARES EN EUROPA como Carlos Bocanegra (Stade Rennais, Francia), Jonathan Spector (West Ham United, Inglaterra), Oguchi Onyewu (AC Milan, Italia) o Heath Pearce (Hansa Rostock, Alemania) en beneficio de él?

En efecto, Edgar Eduardo Castillo expuso en sus primicias chispazos de crack; su velocidad y regate en corto eran poco comunes en estas tierras. No obstante, una campaña después de el campeonato logrado con Santos, su nivel decayó estrepitosamente. Daniel Guzmán (entonces DT del elenco lagunero) se la jugaba por Walter Jiménez u Osmar Mares en lugar del susodicho. Su traspaso al América significaba una nueva oportunidad para revalidarse de “ joven promesa” a "realidad”. Finalmente, después de una temporada para el olvido, tanto individualmente como colectivamente, el mister Jesús Ramírez terminó por mandarlo a calentar el banco de suplentes, tras una cadena de actos indisciplinados.

El chico da pruebas de lo mal amueblada que tiene su cabeza. En primer lugar, para ser titular hasta en el equipo del barrio, se deben mostrar aptitudes y actitudes. El defensor únicamente poseía lo primero. Sin embargo, a diferencia de Andrés Guardado, nunca había presenciado a un jugador tan vertiginoso y tan viable de trompicarse con si mismo. Cada vez que llegaba a línea de fondo, sus centros recordaban y supeditaban unas buenas jaquecas marca “taladro” a la Monumental, tal como lo hacía su homoalias José Antonio “El gringo” Castro. Tiene demasiadas dificultades para entender lo que le piden los estrategas -él mismo lo dijo-. Es decir, nunca ha manifestado hechuras.

En conclusión… ¿Se le va a extrañar? No. ¿Se pierde de mucho el Tri? Tampoco. ¿Gana algo Estados Unidos si le solicita? Una oveja negra que disuelva el vestidor como lo hizo en Santos y en América. Solución: si yo fuese “El Vasco” lo convocaba contra EE.UU., lo hacía jugar el último minuto del cotejo para imposibilitarlo de vestir la elástica del Tío Sam y nunca más lo volvía a citar. Aclaro, el encono no es contra nuestros vecinos del norte, más bien esta dirigido contra los apátridas lambiscones que se venden al mejor postor como este sujeto y ejercen una escasa educación, gratitud e identidad cultural hacia un país que le abrió las puertas como profesional, luego de haber sido ninguneado por los soccer scout talents de la MLS. De menos, la mal gratitud 100% pocha si la lleva en la sangre.

Así que como decían por 1848: “¡green go home!”
Léase actualmente: ¡Gringo o homie a limosnear a otra parte!

sábado, 6 de junio de 2009

"La pelota no se mancha..." (Editorial)


Dijo alguna vez Diego Armando Maradona. La frase cae como anillo al dedo para describir la embarazosa situación en la que se “jugó” el cotejo entre El Salvador versus México en las gradas. Dejando de lado el aspecto netamente futbolístico (en el cual El Salvador fue un digno y justo vencedor), México fue víctima de una broma -así la denominaron algunos pseudo aficionados de “La Selecta”- de muy mal gusto, por parte de la mayoría de la hinchada salvadoreña.

A raíz de la epidemia de influenza que azotó a México a comienzos de marzo -específicamente en La Gloria, Veracruz-, la nación azteca ha sido objeto de la desinformación proveniente de ciertos Estados, quienes han manifestado su inconformidad y repudio hacia y con los ciudadanos, productos (como la escarmentada industria porcícola) y todo aquello que sea mexicano, entendido como un insensato sinónimo de paranoia e histeria colectiva.

Sin embargo, no se pretende realizar un análisis exhaustivo relacionado a las cuestiones diplomáticas o sociológicas del balompié. El caso que se presentó el 6 de junio del presente año es una acción digna de reprobación. La pandemia que se expande a lo largo y ancho del orbe no es una problemática que perturba a México exclusivamente; al contrario, se trata de un inconveniente global que requiere de medidas serias a corto, mediano y largo plazo. La alerta de nivel 6 emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) no es ninguna broma. Por el mismo motivo, se presume ilógica una postura tan cobarde, egoísta e irracional dirigida a un “supuesto” hermano de la comunidad centroamericana.

México se ha distinguido a lo largo de su historia por ser una nación solidaria, humanitaria y fraternal con los pueblos que franquean desastres naturales, económicos, sociales o de cualquier índole. “Dales la mano y te agarran hasta los pies”, reza el dicho que enuncia la actitud pregonada por todo lo alto, misma que se respiró en el ambiente por los corredores de El Cuscatlán. Así fue a la hora de entonar los himnos nacionales… El tedéum verde vislumbra como una cuantiosa parcela de la “Barra Azul” pone en práctica las clases de ética de la primaria. El Civismo se mama, aquí no. Espalda a la bandera tricolor, "britney señales" que le apuntan como gatillos de pistolas, cubrebocas y máscaras antigases que recuerdan a Chernobyl, sinfonía de insultos que desternillan sobre la crisis sanitaria... "Discriminación, discriminación, discriminación", parece el grito de guerra de dicha afición. ¿Porqué lo haces El Salvador? Contradictorias resultan tus palabras, tus hechos. Aquel ídolo de carne y hueso al que le quieres levantar un monumento en las afueras de “El Coloso de Montserrat”, aquel enemigo que duerme en tu casa, aquel mesías en el que reposan tus esperanzas mundialistas, aquel que aguardabas desde el 82, aquel que propones como presidente en detrimento de Mauricio Funes, aquel tiene un nombre y nacionalidad: Carlos de los Cobos y, en efecto, es mexicano. Curioso…

Tú, El Salvador, deberías saber más que nadie las posibles consecuencias de trasladar asuntos meramente sociales a la cancha; ese absurdo “cambio de juego” trajo consigo un funesto acaecimiento para los pueblos hermanos de Honduras y El Salvador: la “Guerra del Fútbol” o “Guerra de las 100 horas”. El balón no debe de salpicarse del lodazal político, económico, social o contextual que envuelve a un territorio; para eso existen otras “canchas”, aquellas donde se retoza “al filo de la navaja”.

Cada quien tiene estilos heterogéneos de transmitir su sostén y “aguante” a su oncena, eso no se discute. Empero, el jugador #12, una hinchada o una barra no va a dejar de ser menos por demostrar, ya no hablemos de modelos o códigos, sino un poco de conciencia. Esperemos que casos como estos no se repitan. No atañe de que color sea la remera, lo trascendental es aprender a separar y no “mancillar” el esférico, como mencionó en su retiro “El Barrilete Cósmico”.

sábado, 9 de mayo de 2009

Debate: ¿¡Respétanos CONMEBOL!? o ¿FMF no te hagas del rogar?

México, D.F.- La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) da por concluida temporalmente, la relación con la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) hasta nuevo aviso. La selección mexicana se retira de toda competencia del cono sur: Copa América, Copa Sudamericana y Copa Libertadores. Por lo tanto, Guadalajara y San Luis son automáticamente descalificados del certamen.

Justino Compeán, presidente de la Femexfut, fue el encargado de dar a conocer el comunicado hoy por al tarde. La renuncia se fundamenta en la decisión arbitraria, unilateral y falta de palabra por parte de los dirigentes sudamericanos. Específicamente, el señalado es Nicolás Leoz (titular de la CONMEBOL), quien sin el apoyo o asentamiento por parte de los otros miembros -Eugenio Figueredo, Eduardo de Luca y Julio Grondona-.

En un principio, se había llegado a la resolución de que, tanto los Gladiadores como las Chivas, darían un paso al costado en sus series contra Nacional (URU) y Sao Paulo (BRA), respectivamente. Sin embargo, horas más tarde se haría anuncio de la decisión por parte del órgano rector sudamericano. A partir de este hecho, los equipos aztecas basaron su réplica en el hecho de no estar de acuerdo, en que el pase se definiera en un solo cotejo; en caso de paridad en el marcador, la solución acaecería por la vía desde el manchón penal.

Hay que ser sinceros… en lo netamente futbolístico, ambas partes salen perdiendo, de manera diferente pero es un fallo totalmente visceral y hecho al vapor. La CONMEBOL pierde donde más le duele: en el aspecto económico. Muchas empresas y compañías mexicanas e internacionales (por ejemplo: la cervecería Corona, Telcel, la nipona Toyota, el banco español Santander) son las que otorgan sus sponsors comerciales, que le conceden una muy buena solvencia financiera al evento continental. Asimismo, con la desbandada de las escuadras nacionales se pierde mucho en lo deportivo; los conjuntos mexicanos siempre son un hueso duro de roer para gigantes como Boca Juniors, Sao Paulo, Peñarol, River Plate, etc. Son de los pocos en contenderle de tú a tú a susodichos equipos. Fuera de las honrosas excepciones en la última década, como lo son Colo Colo (CHI), Olimpia (PAR), Once Caldas (COL) y Liga Universitaria de Quito (ECU), las oncenas brasileñas o argentinas son las que dominan tiránicamente el torneo. Inclusive, cuando se exhiben los mexicanos en Sudamérica, siempre se presentan estadios a reventar debido a la propuesta ofensiva que ejercitan desde Cruz Azul, Atlas, América o Guadalajara.

No obstante, también salimos perdiendo. El nivel de nuestro balompié a crecido enormidades desde su incursión a estos certámenes –que le costó sangre, sudor y lágrimas a Alejandro Burillo en el lejano 1998-, desde la intromisión de personajes como el argentino César Luis Menotti, desde la vitrina que le representa al fútbol mexicano y sus exponentes importados a partir de esta ventana (Palencia al RCD Espanyol, Blanco al Valladolid, Salcido y Rodríguez al PSV), desde el roce internacional que se adquiere al recorrer el hibrido continente americano; desde la altura de La Paz, Bolivia, pasando por el clima hostil de La Bombonera, andando por el calor y sequedad inhumana del desierto de Calama, hasta el infierno y la humedad del Urbano Caldeira… Sin ir más lejos, el Tri en la Copa América (desde su participación como "invitado incómodo") cuenta con dos subcampeonatos (Ecuador 1993 y Colombia 2001), además de conquistar tres terceros lugares (Bolivia 1997, Paraguay 1999 y Venezuela 2005). En Copa Libertadores, los equipos mexicanos lograron el subcampeonato de Cruz Azul (2001), y accedieron a cuatro semifinales (en dos veces Chivas y mismo número el América). Mientras que en la Copa Sudamericana, Pachuca logró el título en el 2006, y en dos oportunidades disputaron la final que la perdieron (Pumas y América). Es decir, un excelente émulo y candidato a los altos vuelos siempre.

A pesar de las trabas y artimañas creadas por el siempre incómodo Julio Grondona (como cambiar el reglamento de los goles de visitante 24 horas antes de una final; el afano que sufrió Santos vs River en la polémica serie de penales en la que Lucchetti se “adelantaba” y Lux devoraba metros sin objeción alguna; la creación de candados que imposibilitan una final mexicana; el hecho de que si algún equipo connacional llegaba a conquistar el trofeo, no podía asistir a la extinta Copa Intercontinental; modificar los calendarios de las ligas sudamericanas con tal de evitar un empalme de fechas, cuando a los nuestros siempre se les niega dicha petición; el nepotismo sobre los consentidos -léase Boca- como la no suspensión o veto de cancha; la negativa a disputar la final de vuelta en territorio nacional: a esta sumatoria de factores o desventajas, se les conoce con el nombre de “derecho de piso”), la verdad es que es una pérdida por donde se le vea.

No obstante, si México se pone sus “moños” y se monta a su caballo sin siquiera tener la intención de negociar, entonces estamos en problemas. Sin caer en otro debate, solo les recuerdo la soporífera y nefasta definición de la final de vuelta de la Concachampions… ¿Ese es el nivel en el que desea naufragar nuestro balompié?

Por otro lado, me surgen algunas interrogantes: ¿Cómo le harán los Sudamericanos un gran número de sus seleccionados juegan en México? Hay de todos los países (a excepción de Brasil), recordemos que Maradona citará en los próximos días a Cristian Giménez y a Federico Vilar -nuevamente-. ¿Acaso no los convocaran para la próxima fecha FIFA? ¿Los pondrán en cuarentena? Mayúscula problemática para selecciones como la de Paraguay, Chile y Ecuador. En fin es contradictorio todo esto. Si se van a poner en ese plan, entonces México debería de prohibirles que salgan de la nación para que evitar la "expansión" la epidemia por allá (en un mundo tan globalizado, es imposible aunque se recurra al proteccionismo de cerrar fronteras y/o vuelos).

Asimismo, me parecen absurdas ciertas propuestas que plantean o instigan a soslayar la contratación de jugadores provenientes de América del Sur para los torneos venideros. ¿Se imaginan el nivel del Toluca sin Mancilla, da Silva, Cristante o Romagnoli? ¿El superlíder Pachuca sin la legión extranjera compuesta por Giménez, Álvarez o Calero? Incluso, ¿cuántos jugadores foráneos han sido importados a Europa en años recientes por su alto nivel? César Delgado, Vicente Sánchez, Luciano Figueroa, Ignacio Scocco y Esteban Solari, encabezan la lista que recientemente desembarco en territorio europeo. Habría que sumarle pronto, a elementos como Paulo da Silva o Humberto Suazo. En otras palabras, en este aspecto también salen disipando ambas fracciones. México es considerado el mejor trampolín (después de Argentina y Brazil) para dar el salto definitivo a ligas mejores.

Lo establecido es que en junio se llevara acabo una cumbre en Bahamas, beneficiándose de la reunión del Comité Ejecutivo de la FIFA, y lo ideal es llegar a un diálogo en el que se renegocien las cláusulas para procurar un mejor trato bilateral y mutuo. Confiamos en la capacidad diplomática y el arte embajador de nuestros dirigentes; fumemos la pipa de la paz juntos…

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jueves, 23 de abril de 2009

Los 22 "espartanos" de Aguirre (nota informativa)


México, D.F.- El timonel de la selección nacional mexicana, Javier Aguirre, da a conocer su primera lista de jugadores.

Cabe mencionar que en dicho elenco no figuran futbolistas de los siguientes equipos: Guadalajara y San Luis por sus respectivos compromisos en la Copa Libertadores, así como Cruz Azul y Atlante, escuadras que disputan la final del certamen Concachampions, que otorga una plaza al Mundial de Clubes a celebrarse en Dubai, el año entrante. Del mismo modo, se excluye a la "legión europea" en esta ocasión porque las ligas del Viejo Continente se encuentran en su tramo final. Por último, los siempre polémicos "naturalizados" no fueron requeridos en este listado.

Los 22 jugadores deberán concentrarse desde el día Lunes 27 de Abril, hasta el Miércoles 29 del mismo mes, sin partido de preparación -se cayó el cotejo vs Argentina por motivos de calendario-.

Los 22 guerreros del Vasco son los consiguientes:

Guardavallas: Guillermo Ochoa (América), José de Jesús Corona (UAG).

Defensores: Edgar Dueñas (Toluca), Hugo Ayala (Atlas), José Arturo Rivas (Tigres), Paul Aguilar (Pachuca), Juan Carlos Valenzuela, Ismael Rodríguez, Óscar Rojas y Edgar Castillo (América).

Volantes: Israel Castro y Pablo Barrera (UNAM), Fernando Arce y Francisco Javier Torres (Santos Laguna), Edgar Iván Pacheco (Atlas), Néstor Calderón (Toluca), José María Cárdenas (Pachuca) y Luis Miguel Noriega (Puebla).

Artilleros: Miguel Sabah (Morelia), Oribe Peralta (Jaguares), Carlos Esquivel (Toluca) y Luis Alonso Sandoval (Monterrey).



jueves, 2 de abril de 2009

¿Y ahora quién nos salvará? (Artículo de análisis y opinión)


México D.F.- La Federación de Fútbol Mexicana (FMF) encabezada por Justino Compeán y Decio de Maria planean darle un giro de 180º al torneo mexicano con un nuevo y llamativo formato.

Mi última inquietud es bastante compleja y larga: Ante la enorme desazón y desilusión que nos invade a todos los mexicanos actualmente, ante tamañas actuaciones que ha tenido nuestra queridísima selección, planteo lo siguiente:

Hay que aceptarlo nuestra liga es mediocre y sobrevaluada enormemente, es pésima y nuestra selección refleja el nivel de la liga y el fútbol mexicano en general.

La verdad no me gustará que se quedasen fuera del mundial, aunque creo que únicamente con este “quilombo” u hecatombe, los directivos se darían cuenta del fracaso en el que se ha convertido su negocio.

Regresando a la propuesta, el esquema avista que el líder general califique directamente a semifinales. Por otro lado, se contempla el regreso del tristemente olvidado Torneo de Copa, que tendría como premios para sus ganadores (campeón y subcampeón), la clasificación a la 'Concachampions' –que otorga una plaza al mundial de Clubes a disputarse en Dubai-.

Uno de los puntos más controversiales e innovadores del bosquejo es un calendario que posee revanchas, es decir, si en la Jornada 1 juegan San Luis vs Toluca en el Alfonso Lastras, en la fecha dos jugarán semejantes equipos en el Nemesio Diez, y el que marque más goles en los 180 minutos globales, se quedará con un punto extra; en caso de empate, habría serie desde los once pasos para definir al ganador de ese punto extra.

Con este sistema revolucionario se pretende regresar la gente a los estadios y el espectáculo será garantizado ya que generará una mayor expectación, toda vez que el desquite yacerá a la semana siguiente y no habrá que esperar todo un torneo como sucede en la actualidad.

Desde mi humilde punto de vista, considero esta medida como un revulsivo adonis a lo que requiere el fútbol mexicano. Sin embargo, (siempre habrá un pero) me parece que se sigue protegiendo en demasía a los equipos grandes –América, Guadalajara, Pumas y Cruz Azul- para que sea prácticamente imposible descenderlos a la Primera "A". Concuerdo con aquellos que dicen que el fútbol azteca ya no sería lo mismo sin esos equipos, aunque se debe de ponderar la competitividad deportiva antes que la económica, pero parece que nuestros dirigentes piensan distinto. Lo económico ($) viene antes que lo deportivo. Nada nuevo…

Es un intento excelente de intentar cambiar y no caer en la monotonía e irregularidad tan característica de nuestro balompié. Imaginando una situación hipotética: sí estuvieses en el lugar de Justino o de Decio, ¿qué cambiarías? ¿Te saldría el Benito Juárez (el reformador) que todos llevamos dentro o acaso serías más conservador que el PAN?… ¡Decide y propón tu modelo!

Yo haría lo siguiente:

Propongo una liga que se juegue dos vueltas (38 jornadas en total), el equipo que más puntos haga que sea campeón, los últimos 3 descienden a 1"A" (habría que agregar 2 equipos más a la Primera), los primeros 2 que vayan a Concachampions (porque la Concacaf, como órgano rector- se va a rehusar si mandamos a los 3º o 4º lugares). Los lugares 3º,4º y 5º disputarían la Copa Santander Libertadores (el 5º ocuparía el lugar que disputó –y perdió- Pachuca vs la U de Chile). Los casilleros 6º y 7º nos representarían en la Copa Nissan Sudamericana. Los equipos que finalicen en 8º,9º,10º y 11º lugar, que jueguen la funesta Superliga, así no habría tanto empalme de fechas FIFA o juegos de selección con torneos internacionales o liguilla.

Se debería reducir el número de extranjeros a 3 (en lugar de los 5 que se permiten actualmente, más los célebres naturalizados), que se establezca que en la Primera "A" no haya ningún extranjero. Igualmente, los extranjeros que vengan a nuestro balompié, que sean sometidos a un "control de calidad" tipo Inglaterra (guardando sus obvias y abismales diferencias). Que los extranjeros hayan pasado -al menos- por alguna selección infantil de su país. Únicamente 1 naturalizado por equipo y máximo 2 en la selección (que marquen diferencia, por favor).

Regresar el torneo de fuerzas básicas nacionales (o ya sea los torneos sub-17 y sub-20). Que los amistosos de la selección mexicana se jueguen en México y en el extranjero (como la mayoría de las selecciones latinas), no en EE.UU. Son necesarias concentraciones más largas para la selección, tope salariales a los jugadores (cobran cantidades estratosféricas), establecer convenios comerciales y de intercambio de jugadores tanto con Europa como Latinoamérica (a nivel de clubes). Acabar con el bussiness de los promotores (Hurtado, Lara, etc), zanjar el duopolio Televisa-Azteca en los derechos de transmisión (que entren al quite ESPN, Telemundo, y adopten medidas televisivas como Goal TV o Milenio e implementen un canal de deportes 100% objetivo).

Poner en nivel de directivos a ex-futbolistas que en verdad sientan el amor por la camiseta. Que ninguna compañía sea dueña, co-dueña o socia de más de un equipo (caso Televisa con América-Necaxa-San Luis) para evitar sospechas. Mayor capacitación y exigencia con los árbitros, terminar con el mentado ordenador de árbitros. Más libertad de prensa y espacio público para los medios alternos a los que predominan. Distribución económica más equitativa entre los clubes, acabar con el famoso "pacto de caballeros", facilitar a los jugadores irse a Europa u otros lares futbolísticos, mayor infraestructura en divisiones menores...

Se que suena muy utópica hoy en día, pero les aseguro que si se hacen una por una mediante un proceso paulatino, nuestro fútbol cambiaría mucho. Hay que copiar a los grandes, no hay que sentirnos lo que NO somos, somos un equipo chico.